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La
implantación de programas de conservación, recuperación y fomento de la
raza, deben basarse en el mantenimiento de la variabilidad genética, evitando
los cruzamientos indiscriminados, lo cual supone la observancia rigurosa
del ganadero de las normas preestablecidas en el programa de recuperación.
La variabilidad permite que una parte de la descendencia pueda sobrevivir
adaptándose a los cambios del ambiente. Los individuos heterocigotos,
en general, sobreviven mejor, crecen más y resisten mejor a las enfermedades.
Por otro lado en un futuro las exigencias de nuevas aptitudes demandadas
por los consumidores, en función de nuevas pautas o modas, las podremos
conseguir mejor disponiendo de una buena variabilidad genética, y al contrario,
si la población es pequeña y tiene pocos recursos genéticos, no habrá
dónde escoger. |
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Ganaderos identificados con esta raza bien sea por romanticismo o tradición. Al igual que conservamos y restauramos monumentos artísticos hay que conservar el patrimonio genético de la Raza Talaverana. Como es sabido y conocido, ha formado parte de la historia viva de nuestras comarcas. Un mínimo pago de gratitud y recuerdo nos obliga a su conservación.
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